Pareja Feliz

Amar y ser amado es una necesidad para el ser humano. Esta necesidad de vinculación la cubrimos a través de nuestras relaciones familiares, nuestros vínculos sociales y con las relaciones de pareja.

Pero ser feliz en pareja no es una tarea sencilla, encajar el mundo individual con el mundo de la pareja no siempre es fácil, ya que supone encontrar un equilibrio entre las necesidades personales y las necesidades de la interacción en pareja. Y cuando este equilibrio no se encuentra aparecen los conflictos en la relación.

Estos conflictos que pueden ser de cualquier índole, desde problemas en la gestión de las tareas domésticas, pasando por diferencias en cuanto al tiempo de ocio hasta puntos de vista diferente sobre el sexo.

En cualquier caso ninguna pareja esta exenta de tener conflictos, la diferencia entre las parejas exitosas y no exitosas estriba en como gestionan los conflictos y como encuentran el equilibrio entre su vida individual y su vida de pareja.

El perfil ideal para ser feliz en el amor, es crear un apego seguro con la pareja, es decir, una autonomía personal sabiendo contar con la pareja, creando con esto un vínculo de colaboración con la persona que se ama. La dependencia adecuada es una combinación de autonomía, en la que se mantienen ciertos momentos de soledad o actividades fuera de la pareja y de vinculaciones afectivas tanto con la pareja pero también con los amigos, la familia, los compañeros de trabajo etc. Creando así toda una red de vínculos positivos que nos nutren y equilibran nuestras necesidades de afecto, evitando de esta manera que toda esta necesidad sea cubierta por nuestra pareja y por tanto que seamos dependientes emocionales en la relación.

Otro de los aspectos importantes para tener una relación de pareja exitosa, lo encontramos en la comunicación.  Para comunicar adecuadamente en pareja, hemos de saber frenar nuestras tendencias, cuando experimentamos la urgencia de hablar y descargar nuestra ira sobre el otro, lo mejor es escuchar y por el contrario, cuando nuestra tendencia es el mutismo, lo mejor es expresarse. Esta expresión siempre debe ser en primera persona y responsabilizándonos de nuestros propios sentimientos. Es mejor decir “cuando decides de forma unilateral que haremos en el fin de semana me siento infravalorado” En vez de decir, “eres un egoísta y siempre vamos donde tu dices”. Así no atribuimos nuestros sentimientos negativos a nuestra pareja, ni la valoramos negativamente, transmitiendo de este modo, que lo que nos disgusta es una conducta de nuestra pareja, no ella misma.